Una buena salud visual no solo significa ver bien. También implica mantener nuestros ojos sanos a lo largo del tiempo, detectando a tiempo cualquier alteración visual o enfermedad ocular. Pero una de las dudas más comunes es: ¿cada cuánto debería hacerme un examen visual? En este blog te lo explicamos según la edad, estilo de vida y condición ocular.

¿Qué es un examen visual completo?

Un examen visual va más allá de saber si necesitas gafas. En una consulta profesional con un optometrista como el Dr. Felipe Melchor, se evalúan aspectos clave como:

  • Agudeza visual (visión de lejos y de cerca)

  • Coordinación ocular

  • Salud de la superficie ocular

  • Presencia de síntomas como fatiga visual, visión doble o dolor ocular

  • Revisión del fondo de ojo (en algunos casos, con dilatación pupilar)

  • Graduación de lentes si es necesaria

Este estudio permite detectar a tiempo condiciones comunes como miopía, astigmatismo, presbicia o incluso problemas que podrían requerir derivación médica especializada.

¿Cada cuánto tiempo se recomienda un examen visual?

1. Niños (0 a 12 años)

  • Primera evaluación: entre los 6 y 12 meses

  • Segunda evaluación: entre los 3 y 5 años

  • Después de los 6 años: cada 1 o 2 años

El sistema visual de los niños se encuentra en desarrollo constante. Detectar a tiempo problemas como el estrabismo o la ambliopía (ojo perezoso) puede evitar complicaciones futuras. Un niño con dificultad visual puede tener problemas de aprendizaje o bajo rendimiento escolar.

Consejo del Dr. Melchor:

«Muchos problemas escolares tienen origen en una mala visión. Un examen visual anual puede marcar la diferencia en el desarrollo académico de un niño.»

2. Adolescentes y adultos jóvenes (13 a 39 años)

  • Frecuencia recomendada: cada 2 años si no hay síntomas ni antecedentes

  • Con uso frecuente de pantallas: cada año

Esta etapa suele estar marcada por el uso intensivo de dispositivos electrónicos. La exposición prolongada a pantallas puede causar fatiga visual digital, ojos secos o dolores de cabeza. Un examen visual también permite ajustar la graduación en caso de necesidad.

3. Adultos de 40 a 60 años

  • Frecuencia recomendada: una vez al año

A partir de los 40 años, es común el inicio de la presbicia (dificultad para enfocar de cerca). También es una edad en la que pueden comenzar a desarrollarse otras condiciones como cataratas o hipertensión ocular. Un seguimiento anual es clave para mantener una visión funcional y prevenir complicaciones.

4. Mayores de 60 años

  • Frecuencia recomendada: cada año o cada 6 meses si hay condiciones previas

En la tercera edad, aumenta el riesgo de enfermedades como degeneración macular, glaucoma o visión borrosa por cataratas. Una evaluación regular permite controlar estos cambios de manera temprana.

¿Y si no tengo problemas visuales?

Aunque no presentes síntomas, un examen visual sigue siendo importante. Muchas condiciones oculares no generan molestias evidentes en sus primeras etapas. Por ejemplo, el glaucoma o la hipertensión ocular pueden progresar sin dolor, pero pueden causar daños irreversibles si no se detectan a tiempo.

Además, un examen visual completo puede ayudar a detectar signos de otras condiciones de salud general como diabetes o hipertensión arterial.

Factores que pueden requerir exámenes más frecuentes

  • Uso prolongado de pantallas

  • Condiciones como diabetes o presión alta

  • Historial familiar de enfermedades oculares

  • Uso de lentes de contacto

  • Cirugías oculares previas

En estos casos, lo ideal es visitar al optometrista al menos una vez al año, o según se indique en la consulta.

¿Cómo prepararte para un examen visual?

El proceso es sencillo y no invasivo. Para aprovechar al máximo tu visita, ten en cuenta lo siguiente:

  • Lleva tus gafas o lentes de contacto actuales

  • Anota cualquier síntoma visual reciente (visión borrosa, dolor ocular, fatiga)

  • Menciona medicamentos que estés tomando

  • Informa sobre antecedentes familiares de problemas visuales

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¿Qué ocurre si se detecta un problema?

El Dr. Felipe Melchor cuenta con la experiencia para diagnosticar y corregir la mayoría de los problemas visuales comunes mediante gafas o lentes de contacto. En caso de requerir atención médica especializada, se te orientará para acudir con el profesional indicado.

En nuestra sección de servicios puedes conocer más sobre evaluaciones visuales, adaptación de lentes y más soluciones personalizadas para cuidar tus ojos.

Conclusión: Ver bien es vivir mejor

Hacerte un examen visual regularmente es una de las mejores decisiones que puedes tomar por tu salud. No esperes a tener molestias para cuidar tu vista. Ver bien te permite disfrutar de la vida con plenitud, desde tus actividades cotidianas hasta momentos especiales.

El Dr. Felipe Melchor está comprometido con tu salud visual y te ofrece un servicio profesional, cercano y adaptado a tus necesidades. Agenda tu revisión y empieza a ver con otros ojos.